18 jul. 2016

Micromachismos

Durante la Carrera de la Mujer de Vitoria tuve la suerte de charlar con dos mujeres sobre machismo, violencia de género, feminismo, lucha social, igualdad… Fueron casi dos horas de tertulia con mi ‘jefa’ Yolanda Vázquez-Mazariego de Sport Life (impulsora y ‘mamá’ de la Carrera de la Mujer) y con Elena Sagaseta, abogada de la asociación Clara Campoamor y apasionada defensora de los derechos de las mujeres.

En esas dos horas escuché muchas cosas, casi todas ya conocidas, pero Elena Sagaseta me sorprendió con un término que me ha abierto los ojos. Me habló de los MICROMACHISMOS.

Uno que se considera a sí mismo hombre comprometido con la igualdad y con la lucha de las mujeres, ha de reconocer que ha caído alguna vez en la trampa de los micromachismos. Y es imperdonable.

Los micromachismos son esos pequeños detalles que siguen colocando a las mujeres en una situación de inferioridad, relegada a un segundo plano por su sexo, dando por hecho una supuesta superioridad física, emocional, intelectual o cultural del hombre por encima de ellas. Toda la historia sobre el origen de este término está en este enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Micromachismo

La mejor forma de entender qué es el micromachismo, algo atávico, enlazado a los más bajos instintos machitos, es poniendo ejemplos de pequeñas actitudes machistas que siguen incidiendo de forma grave en la desigualdad real entre géneros. Ojo, micromachismo no es la violencia explícita, no es la desigualdad de roles en el hogar, no es la diferencia de salarios entre hombres y mujeres, es algo mucho menos obvio… aparentemente:

Micromachismo es:
  • Que el padre se lleve a los niños el sábado al parque mientras la madre cocina o limpia en casa
  • Que dos parejas salgan juntas y los hombres se sienten en el asiento de delante del coche y las mujeres detrás
  • El mando de la TV es ‘propiedad’ del papá o del ‘macho alfa’ de la casa.
  • Que el camarero/camarera le entregue la cuenta al hombre directamente.
  • Que al ir una pareja a comprar algo de tecnología, o al taller, el responsable sólo le cuente las características o explique en qué ha consistido la reparación al hombre, sin mirar a la mujer.
  •  Cambiar los pañales es cosa de las madres, enseñar a montar en bici o jugar a la pelota es cosa de los padres…
Y el último y más reciente ejemplo de #micromachismo lo ha destapado el INE (Instituto Nacional de Estadística):

“Las mujeres dedican 4 horas y 29 minutos diarios a tareas domésticas y cuidado de otras personas. Los hombres, 2 horas y 32 minutos”.

1 comentario:

  1. Ay !! DAni Dani!!! , qué facil es ver lo que te muestran y qué dificil ver lo que no te afecta. El machismo existe, el macromachismo tambien, el micro y seguro que hasta el nanomachismo lo descubriran, pero en esta vida todo tiene su complementario; el dia y la noche, el amor y el odio, , etc... pero y del machismo?... busca , busca y quizas te sorprendas.......

    ResponderEliminar