Llevo diez sesiones de natación ya en la nueva piscina y hasta hoy
no he reparado que desde el primer día que llegué, siempre he usado la misma
taquilla del mismo vestuario, me he duchado exactamente en la misma ducha, y he llevado prácticamente el mismo material todos estos días. Incluso nado todas las
veces en la misma calle. Esto es horrible.
A pesar de la anarquía de los horarios, en cierto modo
mantengo una serie de rituales antes, durante y después de hacer deporte.
Intento que lo que me ha ido bien, no se cambie.
Soy un animal de costumbres, no sé muy bien el motivo,
supongo que es porque mentalmente lo hace todo más fácil y no necesitas tomar
decisiones o variar rutinas.
Pensándolo bien, casi siempre hago el mismo recorrido en
bici, y suelo repetir la misma ruta a pie. Tomo los mismos geles, intento
repetir las carreras que me gustan año tras año…
En fin, igual la “rutina” se ha instalado en esta ‘relación’
entre el deporte y yo, y debo tomarme esto de otro modo, porque en la variedad
de entrenamientos, de sensaciones, hay más diversión que en hacer lo mismo
semana tras semana.
No sé si hay que “cambiarlo todo para que todo siga igual”,
pero añadir más dosis de alegría y cambio seguro que vienen bien. Y como todo, mucho mejor en compañía. Solo es más aburrido.
Fotos: @SevillaCorre
Ayer hice el primer triatlón de la temporada, el olímpico de Sevilla, que era campeonato de Andalucía. Quedé el 249 de 372 (contando sólo a los federados), y el 273 de 437 en total. En definitiva, un globero del montón.
El resumen de mis 2h24:09 (50.70km según el recién estrenado Suunto Ambit 3) fue:
🏊🏼1.880m en 32.28 (1'44 el 100)
🚴🏼38.80km 1:06'44 (35 km/h)
🏃🏽9,65 en 42'04 a 4'19 / km
El objetivo era estar en 2h19, como el año pasado, pero me fui 4’. La natación bien, mejor de lo esperado. La bici mal, no en cuanto a ‘rendimiento’ que lo di todo, si no que fui muy torpe. Eran 4 vueltas de 10km y la primera la hice solo o tirando de grupos que no colaboraban. Me uno a un buen grupo, me coloco el último para recuperar un poco del esfuerzo… y en un giro que había de 180º, me quedo descolgado con el que iba delante mía por pardillo. A empezar de nuevo. Al final 35km/h de media cuando el año pasado menos entrenado me salió a 37km/h… en este triatlón es esencial dar con un buen grupo para ir a rueda y reservar… Corriendo, mal, en cuanto a rendimiento y ritmo.
Y me hace replantearme el objetivo de Cascais, nada de correr la media maratón a 4’15, a 4’30 o incluso más. No están las piernas para muchos trotes.
Lo mejor, volver a ver a viejos amigos de la organización, encontrarme con corredores y triatletas amigos en un evento deportivo y exigente, y que te animen así como el amigo José Luis Nieto, encargado de la logística y el almacén del triatlón y compañero Beer Runners :-D
Han pasado más de 3 horas del último ‘entreno’ (dejémoslo en
chapuzón) en la piscina pública de mi pueblo, Alcalá de Guadaíra. Me duché con el mejor gel de baño
que tengo, usé champú del bueno para la cabeza y la barba, desodorante y colonia. Y sigo apestando a cloro. Es más, pienso que el olor a cloro se va
haciendo más fuerte conforme pasan las horas…
Nadé 2 km en 39’00. ¡Qué coraje da no haber apretado un poco
para hace un 38’. Podría poner excusas, la más recurrente es la de las gafas de
natación empañadas. He buscado soluciones por internet, e incluso he comprado
un líquido ‘anti-fog’ para que no se empañen. ¡Tampoco sirve! Hoy mismo, tras
limpiar las gafas con este líquido, han tardado en empañarse la friolera de ¡3
largos a una piscina de 25 metros! Empiezo a pensar que somos víctimas de la
‘obsolescencia programada’ de los lobbies de la natación… Bueno, tampoco es para tanto. Cualquiera de las gafas de
natación que compro empieza a empañarse a los pocos meses de uso, normalmente
al segundo. ‘Anti-fog’, gotitas de mistol, escupitajos, enjuagues… Nada sirve
o, al menos, nada funciona el 100% de las veces. Hay días que más o menos
aguantan, y días en los que nadas a ciegas, como en un sueño, intentando ver el
final de la línea del fondo de la calle antes de que le pegues un manotazo a la
pared.
Algo más en serio, si es que puede haber algo que
moleste más que unas gafas empañadas y nadar a ciegas (nada que ver con el
concepto tan chulo de ‘swim a ciegas’) es la peste a cloro que llevas todo el día después de meterte en una piscina.
Hoy es uno de esos días en los que por trabajo puedo hacer
doblete. Con doblete me refiero a dos sesiones. Me escapé a las 13h10 para nadar 45’, almorzar, currar y volver a
correr a las 20h en la quedada Beer Runners en Sevilla. Serán 10km progresivos,
empezando suave y con los dos últimos kms fuertes, bueno, o al menos el último
fuerte.
Ya estoy deseando volver a casa tras la quedada para volver
a ducharme e intentar paliar el pestazo a cloro. Después de nadar tengo la psicosis de que todo el mundo cerca mía va a olerlo también.
Como un ‘peo’ en un ascensor.
Solamente he nadado en un sitio donde no apestaba a cloro después: en
la piscina pública de Mónaco (Stade Nautique Rainier III).
Claro, sin cloro, es una piscina tratada con sal. Estos millonarios sí que se
lo montan bien. Al lado de yates de lujo, en el puerto, rodeado por el mismo asfalto que usan los Fórmula 1. Curiosidades de la vida, el autobús y la piscina pública son más baratos o iguales en Mónaco que en Alcalá de Guadaíra, Sevilla o Madrid. Bus a un euro y piscina a 3,5€ el baño individual (en los años 2012 y 2013), tanto para nadar en las calles como baño recreativo.
Esperando que alguien construya una piscina sin cloro cerca
mía seguiré buscando soluciones a lo del vaho en las gafas, a la peste que
huelo horas después de salir de la piscina… Y otro día hablaremos del peor de
los olores: El neopreno mojado dentro de tu habitación.
En justo 6 meses estaré en Cascais intentando terminar mi primer medio Ironman. He hecho alguna distancia similar, pero oficialmente es el primero. 1,9 km de natación en aguas calmadas pero frías, 90km de bici sin muchas complicaciones (unos 1.300m de desnivel positivo) y 21km de carrera a pie llanos. ¿Objetivo? Pues rondar los 30 km/h en la bici después de unos meses sin hacer mucho, y tras unos 40' en la natación. Ojo que llevo varios meses sin pisar la piscina, literalmente. Intentaré hacer menos de 1h30 1h40 en la carrera a pie. Todo lo que sean menos de 5h25 5h35 en meta supongo que será un gran éxito.
Lo malo es que llevo 6 semanas en el dique seco, por una rotura en los músculos intercostales tras dos semanas de gripe. Estaba entrenando la carrera a pie muy bien, mi objetivo era empezar a entrenar para acabar el Maratón de Vitoria entorno a las 3 horas. No ha podido ser por la inoportuna lesión, pero gracias a los compañeros de Sport Life Fran Chico, Yolanda Vázquez-Mazariego y Fernando Sebastián, me he metido en este lío y tengo un nuevo reto: tomarme en serio la preparación de un triatlón.
Hoy ha sido mi primer día tras el parón, y con mucho miedo por el dolor en las costillas. He podido trotar muy suave 5 kms. Prueba superada. Ahora sí, arranco los entrenamientos para llegar el 3 de septiembre en la mejor forma posible para disfrutar de este precioso triatlón de media distancia.
Lo peor no es empezar ahora, lo peor será acumular kilómetros en julio y agosto en una ciudad como Sevilla. Iré contando cómo estoy entrenando, los problemillas que me voy encontrando por el camino, el material que usaré, los consejos que mi entrenador Manuel Dana y mis compañeros del Gaia Carmona me vayan dando... En definitiva, este será el diario de un triatleta novato en la media distancia, que es autónomo y trabaja en eventos deportivos y por lo cual no tiene mucho tiempo para entrenar :-(. Encima soy padre de dos niños de 6 y casi 2 años, que me tienen muchas noches en vela...
Mi plan es correr mínimo 4 días a la semana, un día de natación y uno o dos de bici semanales. Juego al fútbol siete de vez en cuando, más por tomarme una cervezas con mis amigos de toda la vida tras el partido que por otra cosa...
Espero poder lograr este reto con dignidad (quiero decir sin arrastrarme, jejeje). He hecho algunos triatlones olímpicos, algún distancia intermedia y rara entre el half y el olímpico, muchos duatlones y triatlones cross cuando cogía la bici de montaña, y hasta algún acuatlón. Mi fuerte es la carrera a pie, nadar se me da bien para lo poco que he entrenado y aunque me apasiona la bici, después de un par de años volcado en intentar hacerme con la 'flaca' de carretera, sigo sin encontrar una postura en la que me encuentre cómodo pedaleando más de 2-3 horas. En fin, pequeñas penurias y también muy buenos ratos. Me encanta hacer deporte. Y este reto es compartido con Yola, Fernando y Fran, que celebrará allí su cincuenta cumpleaños.
Pongo rumbo al Ironman 70.3 Cascais #IM703Cascais #MiauToCascais